Los mercados europeos viven una jornada negra y Wall Street se ve obligada a echar el cierre durante 15 minutos para evitar las ventas de pánico
La crisis del coronavirus no amaina y los inversores han entrado en pánico. Los mercados de todo el mundo viven este lunes una jornada negra con profundas caídas en una sesión que va camino de ser la más salvaje desde el referéndum por el Brexit. Tras casi 20 días acumulando pérdidas, esta semana ha arrancado con el mismo nerviosismo y unos retrocesos más que notables por el cúmulo de dudas en los mercados. A las incertidumbres por la crisis de la enfermedad se suma la inestabilidad por la guerra del petróleo entre Arabia y Rusia.
El Nikkei de Tokio se ha desplomado este lunes un 5% y eso ha contagiado a las principales plazas europeas en su apertura. En Wall Street, como anticipaban todos los futuros durante la madrugada, la apertura fue claramente en rojo: una caída del 7% que ha obligado a su principal selectivo, el S&P 500, a detener temporalmente (unos 15 minutos) la cotización para evitar las ventas de pánico. La medida no tiene precedentes desde los peores momentos de la crisis financiera de 2008. “A algunos les preocupa que este mecanismo pueda crear más problemas, pero al menos permite que la gente retroceda y reconsidere lo que está haciendo”, explica Matt Maley, estratega de acciones de Miller Tabak & Co.
“El batacazo de hoy lo provoca el conflicto en la OPEP. La guerra de precios entre Rusia y Arabia Saudí era algo completamente inesperado. Sin este factor, creo que habría sido un día de recuperación de las Bolsas”, argumenta el analista financiero Juan Ignacio Crespo. Los mercados venían de dos semanas de abundantes pérdidas y los inversores esperaban una sesión de recuperación tras tocar suelo. Pero nada más lejos de la realidad, debido al encontronazo en el seno de la OPEP. “El efecto ha sido brutal en los mercados. Con los inversores en modo pánico, es difícil ver un cambio de sentimiento en el corto plazo”, incide Javier Molina, portavoz de eToro en España.
Según Natixis, todas las turbulencias de las últimas semanas pueden provocar graves problemas para la actividad económica de las economías de la OCDE. “Si las compañías entran en una crisis de liquidez y dejan de poder hacer frente a sus compromisos, pueden entrar en bancarrota aunque sean solventes”, explica en un informe. El banco francés de inversión pide además prevención ante una posible crisis de liquidez ante el temor de un posible colapso: “Los ingresos de las empresas van a caer, mientras que los gastos (salarios, intereses y pago de deuda) se mantendrán”. En la misma línea se posiciona Jaques Aurelien Marcirau, codirector de renta variable en Edmond de Rothschild AM, que reclama medidas para evitar "el efecto bola de nieve” de impagos.
Así, los mercados bursátiles sufren con creces a ambos lados del Atlántico. Y seguirán con días convulsos por la alerta sanitaria por el coronavirus, con una expansión casi sin control por algunas zonas de Europa, así como por el impacto del recorte del 26% del precio del crudo. Esta caída del crudo viene provocada por la ruptura de las negociaciones el pasado viernes entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia, en su diálogo para tratar de recortar la demanda y contener así el descalabro de los precios a causa del coronavirus. Aunque quedó solo en eso, en un intento. Y la volatilidad que se vive en las Bolsas se ha apoderado también del mercado petrolero, con la cotización en caída libre.
Entre los principales índices europeos, el Ibex 35 —el selectivo español— ha iniciado la jornada con pérdidas superiores al 7%. Después de las tres de la tarde se dejaba un 6,5%. También registra fuertes caídas la Bolsa de Milán, la más castigada en lo que va de jornada, que se deja casi un 10%; el CAC francés (-6,5%), el Euro Stoxx (-6,8%), el FTSE británico (-6,4%) y el DAX alemán (-6,65%). Y Wall Street cae por encima del 5% una vez reanudada su cotización. “El sentimiento del mercado es mucho peor en Europa que en Estados Unidos, aunque el mercado americano acaba de abrir y le queda toda la sesión. Y el contexto, que influye mucho, es totalmente negativo”. Así, ningún parqué se libra de los números rojos este lunes. Siendo especialmente catastrófico en el caso de Italia, done el azote es más fuerte empujado por la repercusión económica que puede tener la decisión del Gobierno italiano de aislar a 16 millones de personas por la crisis del coronavirus.
Los inversores que aguantaban las sacudidas del patógeno o aquellos que entraron para aprovechar las oportunidades que ofrecen algunos valores devaluados se han encontrado con otro shock: el del mercado del petróleo. Esto ha provocado una enorme volatilidad en las divisas y un atractivo en aumento de los bonos de los Estados más seguros. “El dinero se está yendo a los activos refugio, principalmente al bono alemán y americano”, explica Nuria Álvarez, analista de Renta 4 Banco, que añade: “Los mercados se están poniendo en el impacto más negativo: en una recesión o como poco en un impacto negativo del coronavirus muy fuerte”.
Tomado de: https://elpais.com/

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